Un producto es aquello que posee la propiedad de satisfacer, directa o indirectamente, una necesidad humana.
El producto es entonces lo que la campaña publicitaria tiene que vender y es ahí donde debemos centrar nuestros esfuerzos. Nuestra primera obligación será conocerlo.
La creatividad debe aplicarse no solo en la campaña publicitaria sino de partida en el mismo producto. El publicitario además debe concentrar su esfuerzo en comunicar de la forma más eficaz, los argumentos de venta del producto. Nuestro trabajo consistirá pues en la búsqueda de ese elemento diferenciador que distingue al producto de forma positiva respecto al de la competencia.
Una vez identificados los elementos diferenciadores debemos seleccionar una única proposición de venta que sea relevante. Intentar comunicar todos los elementos diferenciadores al mismo tiempo sólo provocaría un exceso de información que el consumidor sería incapaz de recordar.
En teoría, el elemento diferenciador debería distinguir al producto y desmarcarlo de la competencia pero en el caso de que no sea así, debemos buscar una característica común con los otros productos pero que nadie más haya destacado.
Autor: Nicolás Roldán www.projectacomunica.com




